La fotografía como espacio público

Acompañamos a la comisaria Marta Dahó a la visita guiada de la exposición ‘Fotografías como espacio público’

El comisariado de exposiciones representa todo un medio de expresión auténtico, único y con sus propias particularidades, diferentes a las que implican la publicación de un libro o el formato digital. Conocer los retos que supone exponer es importante para completar la formalización de un proyecto fotográfico, ya sea porque este se ha conceptualizado en términos expositivos, o porque la exposición represente una vía más de difusión de la obra.

Es por esto que el pasado 18 de enero asistimos a la visita guiada de la exposición “Fotografías como espacio público” de la mano de su comisaria Marta Dahó, licenciada en Historia del Arte en la especialidad de Arte Contemporáneo e investigadora de las prácticas fotográficas en el ámbito artístico y la representación del territorio. Marta Dahó ha comisariado y dirigido numerosos proyectos expositivos, entre ellos la retrospectiva de Graciela Iturbide en la Fundación Mapfre o la muestra dedicada a Stephen Shore en los Rencontres d’Arles. Marta Dahó también es docente del curso “Los espacios de la fotografía. Comisariado y montaje expositivo” que se iniciará en febrero en el CFD.

Gracias a la experiencia de Marta Dahó en el comisariado internacional, el Plan Nacional de Fotografía le encargó la propuesta de exponer una selección de su Colección Nacional, realizado en su momento para visibilizar y proteger la fotografía en Cataluña. Así es como nació “Fotografías como espacio público”, que se podrá visitar en el Arts Santa Mónica hasta el 28 de enero. El fondo de la colección está compuesto por más de 850 obras; por lo tanto, el trabajo de selección para su exposición ha sido exhaustivo, seleccionando un total de 19 autores que abarcan desde 1959 hasta la actualidad.

La propuesta expositiva se inspira de la idea de la teórica Ariella Azoulay, que nos plantea la fotografía como un espacio de encuentro donde intervenimos todos; el fotógrafo y los retratados pero también nosotros como espectadores y generadores de imágenes. En esta concepción de la fotografía como plataforma relacional, las fotografías pueden funcionar como espacio público, recuperando su potencial social y civil.

De hecho, la exposición hila un relato basado en la interacción y el diálogo entre las obras y los roces y contrastes que se generan. El recorrido se plantea de forma no cronológica, eligiendo piezas que nos ayuden a reflexionar sobre qué pensamos y qué idea tenemos de la fotografía. La transversalidad conceptual e histórica de estas obras nos permite realizar nuestra propia interpretación de qué es “La Fotografía”, entendiendo las diversas ideas que generaron esas obras y dándonos una oportunidad para acercarnos a la pluralidad de la cultura fotográfica, participando de su constante resignificación.

Visita guiada con Marta Dahó a la exposición “Fotografías como espacio público”, en el Arts Santa Mònica.

 

El recorrido está estructurado en tres secciones o conceptos. El primero es el de “La fotografía como objeto de estudio”, que plantea el interrogante de qué es la fotografía, confrontando ideas sobre su presunta neutralidad, su potencial revolucionario o sus límites invisibles. Aquí destacan ‘Constel·lacions’ de Joan Fontcuberta, que nos hace ver lo que nosotros creemos en función de nuestra imaginación y el imaginario colectivo, o ‘Almost There’ de Aleix Plademunt, un acercamiento subjetivo a lo físico, lo geológico, lo fotográfico y lo emocional.

La segunda sección de la exposición concibe “la fotografía como documento abierto”: aunque las fotografías sean habitualmente entendidas como “algo que ya ha pasado”, no tienen un sentido fijo sino que siempre están abiertas a posibles interpretaciones, más allá del sentido original que le quiso dar el autor. Son buenos ejemplos de esta concepción de “fuente de conocimiento inagotable” las obras de Xavier Ribas con ‘L.C’, retratando un espacio invisible y fronterizo, o Daniela Ortiz con ‘Habitaciones de servicio’, que utiliza el análisis arquitectónico como forma de denuncia.

La tercera y última sección del recorrido plantea el concepto de que la fotografía es “una manera de estar con los demás”, dotándola de una perspectiva colectiva y de renovada sensibilidad. Esto también permite reconstruir la historia a través del rastro que dejó en imágenes o incluso la posibilidad, como plantea Ariella Azoulay, de pensar en las fotografías que nunca se pudieron hacer. En este tramo final destacan las obras de Joana Biarnés o de Pilar Aymerich, con una selección de fotografías que hablan de la historia del país, o la obra de Tanit Plana y Laia Ramos ‘Ejercicios de memoria aplicada’, que utiliza el presente para explicar el pasado.

Estas tres concepciones de la fotografía y el recorrido que se plantea entre las obras que dialogan, con sus diferencias conceptuales y diversidades  – no necesariamente estéticas –  enriquecen los puntos de vista y permiten al espectador reflexionar sobre su concepción de la fotografía. El comisariado de exposición se entiende pues como una tarea fundamental para dotar de sentido una obra o proyecto colectivo, permitiendo que los espectadores se empoderen y doten de su propio significado a ‘La Fotografía’.