MARTA PAREJA Y ERIK ESTANY, GANADORES DEL 15º FORO FOTOGRÁFICO DE CAN BASTÉ

Marta Pareja y Erik Estany son los ganadores del 15º foro fotográfico de Can Basté, que tiene como objetivo descubrir, reconocer y promover creadores noveles que utilizan la fotografía como medio expresivo. Tanto Marta como Erik han estudiado en Fuga, en concreto los cursos de Documental Creativo y Fotografía Contemporánea y Seguimiento de Proyectos, respectivamente.

Marta Pareja ha ganado con su proyecto “Estudio sobre la Monarquía”, que aborda de manera libre el período circunscrito entre la muerte del dictador Franco y la subida al trono de Juan Carlos I. Se trata de un trabajo de largo recorrido estructurado a partir de pequeñas aproximaciones.

Erik Estany ha ganado con el proyecto “Best guess for this image”, que pone en diálogo las fotografías del autor con los algoritmos de reconocimiento de imágenes de Google, que las analiza y las interpreta para definir un significado en forma de texto y de imágenes similares. El trabajo interroga el funcionamiento de estos algoritmos que hemos diseñado y educado para que entiendan la realidad de forma autónoma, pensando así en la lógica e ideología que los mueve.

La beca de Can Basté les otorga 2.000 € para la producción de sus proyectos expositivos fotográficos, que se expondrán de manera individual en la Sala Cava de Can Basté. Con este propósito, hablamos con ellos sobre la situación actual de los artistas emergentes, las características de la práctica creativa o los retos que supone llevar los proyectos fotográficos propios a un formato expositivo.

 

– Erik, tu trabajo ha sido expuesto por Fuga en el festival Photogenic 2018, y tu trabajo Marta, fue el protagonista del espacio de Fuga de Art Photo 2018. Ahora los dos habéis ganado el 15º foro fotográfico de Can Basté. ¿Cómo creéis que ha afectado a vuestro trabajo el hecho de participar en estos festivales y premios? ¿Qué efectos os gustaría que tuviera en vuestra trayectoria?

Marta Pareja: En mi caso, estoy casi segura de que una cosa no hubiera sido posible sin la otro. De hecho fue a raíz de la exposición de Art Photo 2018 que conocí la convocatoria del 15º Foro Fotográfico. En todo caso, creo que cualquier espacio expositivo y festival es un buen lugar donde poner a prueba tu trabajo y percibir la reacción del público ante la obra. Desde mi punto de vista es especialmente interesante poder compartir apreciaciones con los visitantes u otros participantes, ya que es un buen ejercicio para ir desarrollando un discurso coherente y sólido, corregir o pulir errores y coger confianza. Los efectos más directos creo que se perciben en el propio trabajo pero espero también que poco a poco y gracias a la difusión, la gente conozca mi trabajo y se pueda mostrar en otros lugares.

Erik Estany: Personalmente, participar en estas convocatorias me ha ayudado a repensar mi trabajo, a ordenarlo y darle forma. El reto de tener que explicar el proyecto a otras personas me ha obligado a pensar qué es lo que quería decir y como quería hacerlo, y eso me ha permitido entenderlo mejor y definir más claramente lo que quería comunicar. Para mí, este reconocimiento es una oportunidad para seguir aprendiendo, y a la vez un incentivo para continuar trabajando en otros proyectos que sigan explorando el potencial expresivo y político de las imágenes.

Imagen: Erik Estany

 

-¿Cuáles son vuestras recomendaciones para un creador emergente que quiera empezar a mover su trabajo? ¿Qué conocimientos, intuiciones o habilidades creéis que son importantes? ¿Cómo las podemos entrenar o adquirir?

Marta Pareja: Creo que cada uno debe conocer sus puntos fuertes y a partir de ahí encontrar los canales con los que se encuentre más a gusto. Personalmente, siempre he funcionado mejor a través de convocatorias de concursos y residencias de artista. En este ámbito con el tiempo creo que, para no agobiarse ni decepcionarse en exceso, es interesante analizar bien cada convocatoria y ser honesta con una misma para no sufrir mucho desgaste. Obviamente, a veces vale la pena el esfuerzo a pesar de no ser elegida porque te permite tener cierta visibilidad en el caso de que haya presentaciones o lecturas de portfolio, por lo tanto es una cuestión de equilibrio. En esta dirección siempre es interesante tener ciertas capacidades en redactar proyectos con un lenguaje sintético pero convincente y atractivo, algo no muy fácil la verdad, pero todo es cuestión de práctica! ;-). Yo voy aprendiendo un poco a medida que voy haciendo, a base de prueba y error, pero evidentemente hay talleres donde te dan las claves necesarias para elaborar un buen dossier.

Erik Estany: Sinceramente, no lo sé. Lo que sí creo que es importante es saber dónde estamos enviando nuestro trabajo y quién lo evaluará para poder poner en contexto el retorno que tendremos. Personalmente, intento resistirme a la tendencia de publicar y difundir indiscriminadamente los proyectos y presentarlos a convocatorias sin tener en cuenta su funcionamiento y a qué intereses responden. Creo que esto responde en parte a la lógica consumista del mercado y que a menudo provoca dinámicas de producción y consumo rápidas y superficiales que no me interesan. Supongo que antes de difundir nuestro trabajo estaría bien preguntarnos por qué queremos hacerlo, quién queremos que lo vea y sobre todo en qué condiciones, y a partir de ahí intentar moverlo por los espacios que más encajen con lo que queremos y con lo que necesita el proyecto.

 

Imagen: Marta Pareja

 

– El trabajo creativo se ve a menudo como una tarea solitaria. Los dos habéis participado en el Laboratorio de creación de Fuga y habéis realizado diferentes cursos en el centro. ¿Qué rol tiene en vuestra práctica el hecho de participar en espacios colectivos? ¿Cómo deberían ser estos espacios y qué creéis que podrían aportar?

Marta Pareja: Para mí los momentos de diálogo son imprescindibles, sobre todo cuando el proyecto comienza a tomar forma. Generalmente, compartir el proceso me permite corroborar o descartar aproximaciones, encontrar nuevas conexiones o vías de trabajo y a menudo desbloquearme. Estos espacios de intercambio y experimentación pueden ser muy variados: desde una conversación o encuentro más o menos espontáneo hasta grupos más organizados donde hay una voluntad de compartir experiencias. Este segundo modelo no es muy fácil de encontrar más allá de los cursos. Sería necesario ofrecer lugares de encuentro abiertos a diferentes tipos de creadores y gratuitos donde poder intercambiar procesos, dudas e inquietudes. Todos saldríamos beneficiados y enriquecidos.

Erik Estany: Para mí la participación en espacios colectivos es un parte imprescindible del proceso creativo. Compartir tu trabajo con los demás y ser receptivo a sus miradas y aportaciones te permite ampliar la perspectiva sobre lo que estás haciendo. Creo que estos espacios también funcionan como un pequeño laboratorio para ver cuál es el conocimiento social compartido sobre el tema o realidad de la que habla tu trabajo, y por tanto para entender las reglas que determinan cómo se interpretará. Pero por encima de todo esto, me interesan los espacios colectivos porque me permiten ser partícipe de los procesos de trabajo de los demás, y eso me enriquece muchísimo y me permite aprender. Creo en los espacios organizados de forma horizontal, democrática y desde abajo porque pienso que permiten aprovechar mejor los conocimientos, el bagaje y las miradas de cada uno.

 

-¿Qué retos creéis que os supondrá exponer vuestros trabajos en un espacio como el de la Sala Cava de Can Basté?

Marta Pareja: En mi caso es la primera vez que abordo una exposición individual de estas dimensiones. La Sala Cava es muy atractiva pero también impresiona. Sin embargo, es muy estimulante poder tener la libertad de experimentación y a la vez el apoyo del equipo del centro. Personalmente entiendo la exposición como una parte más del proceso creativo, así que en la medida de lo posible espero poder jugar para hacer evolucionar el proyecto y poner en práctica ideas que hasta ahora sólo están planteadas de manera teórica por falta de espacio o de financiación. Esto tiene un factor de azar o descontrol que obviamente puede asustar, pero por otro lado, es justamente lo que ofrece de atractivo. Otros retos son la capacidad de crear una buena narrativa entre las diferentes piezas para que el mensaje sea bien recibido y la relación de la obra con el espectador, quien espero que no tenga una actitud completamente pasiva.

Erik Estany: No tengo ni idea, supongo que me los iré encontrando. De momento intento pensarlo como una parte más del proceso de trabajo y como un ejercicio que me permitirá aprender cosas, más que como la culminación del proyecto. Sin embargo, la idea de colgar fotografías mías en una pared que no lo es me genera respeto. Exponer un trabajo hace que éste deje de ser privado, y que como indica la misma palabra, pase a estar expuesto a la mirada y a la opinión de los demás. Y supongo que esto te obliga a responsabilizarte de la autoría de tu trabajo y del discurso que proyecta. Al mismo tiempo, pensar en tu trabajo desde una perspectiva expositiva es un reto estimulante porque te obliga a pensar cómo quieres mostrarlo, cómo crees que lo interpretarán los demás, y cómo quieres jugar con ello. Y este ejercicio te permite salir del diálogo contigo mismo para intentar ponerte en el lugar de los demás.

 

Imagen portada: Marta Pareja